A las 09,30 horas del miércoles 16 de setiembre de 2026, comenzó en la oficina de gestión judicial de Las Toscas, “O.G.J”, la audiencia donde el abogado penalista, doctor Marcelo Venetucci, junto al codefensor, doctor Francisco González, en representación de su defendido Rubén Santiago Acuña de 68 años de edad, exsuboficial de la guardia rural “Los Pumas”, quien está condenado a Prisión perpetua, por la muerte de un delincuente de 21 años de edad, en fecha 04 de noviembre de 2007 y quien lleva 18 años y 10 meses de prisión efectiva, solicitaron dicha acción judicial para sugerir al magistrado interviniente, doctor Mauricio Martelozzi, la posibilidad de obtener salidas transitorias en forma progresiva para lograr mayor contacto con sus familiares que residen en la ciudad de Villa Ocampo.
Cabe mencionar que Acuña, que fue suboficial de la guardia rural “Los Pumas” y estaba destinado a la sección ubicada en la localidad de Frontera, límite con la provincia de Córdoba a través de la localidad de San Francisco, estaba llevando adelante su último periodo de personal activo en la fuerza, ya que le faltaba muy poco para el retiro, ya que comenzó con los trámites de jubilación, luego de haber cumplido 30 años de servicio; en base a ello y a un pedido anterior de la defensa, el condenado, por orden judicial, estaba cumpliendo su prisión en la sección NUEVE de “Los Pumas” de Villa Ocampo, donde estaba autorizado a una visita semanal de tres horas a su domicilio, con la custodia de los uniformados rurales; explicando el defensor, doctor Marcelo Venetucci en este caso, que lo que solicita, es una salida transitoria de 24 horas por mes, ya que el permiso actual, es de 12 horas por mes, e ir en franco crecimiento, de 24 horas por mes a 24 horas cada quince días y así sucesivamente.
Ocurre que la audiencia pasó a un cuarto intermedio, porque para que para que ese beneficio sea analizado por las partes, y el juez pueda resolver, hace falta la certificación conceptual de los lugares de detención por lo cuales pasó el condenado durante todo el tiempo de detenido, evidentemente esa documentación emitida por los directivos de las unidades penitenciarias los tiene vigente, pero falta la documentación conceptual y de comportamiento emitida por las autoridades de la guardia rural “Los Pumas”, que es el lugar donde está cumpliendo su condena en éste momento, naturalmente un requisito que se puede subsanar en poco tiempo y luego de ello, la oficina de gestión judicial tendrá que otorgar una nueva audiencia, donde dicha solicitud será tratada por el fiscal interviniente, doctor Norberto Carlos Ríos, la defensa encabezada por el doctor Marcelo Venetucci y el magistrado correspondiente.
Prisión perpetua para un policía de la guardia rural, por ahorcar a un ladrón en la localidad de Frontera.
Un sargento de la Guardia Rural Los Pumas fue condenado a cadena perpetua por estrangular a un delincuente de Frontera. La condena se agrava por tratarse de un miembro de una fuerza de seguridad del Estado, en el ejercicio de su función. La defensa apeló la sentencia.
El 04 de noviembre de 2007 un sargento de policía quedó bajo arresto, involucrado en la muerte por ahorcamiento de un muchacho de 21 años, que acababa de robar en una casa de campo en Zenón Pereyra, localidad ubicada a 76 km al oeste de la capital provincial. El 17 de septiembre el juez de Sentencia N§ 5, Enrique Álvarez, lo condenó a la pena de «prisión perpetua» y la defensa recurrió a la Cámara de Apelación Penal para que revise el fallo, que aún no está firme.
Rubén Acuña, era sargento de policía de la Guardia Rural Los Pumas y prestaba servicio en Frontera, en el límite con San Francisco -Córdoba-. Esa tarde de domingo mientras estaba de guardia, recibió un llamado de un vecino de Zenón Pereyra que denunció la presencia de un extraño en su propiedad de la zona rural, por lo que el uniformado acudió en su ayuda.
Hubo una persecución, que terminó con la captura de Marcelo Daniel Córdoba, el muchacho de 21 años que terminaría ahorcado por el efecto de una correa que tenía atada al cuello en el momento en que llegaron los refuerzos.
La víctima quedó esposada en pleno campo. Desde allí habría sido arrastrada hasta un camino vecinal, donde estaba el móvil. En el trayecto, el trato dispensado por el policía hizo que comenzara a ahorcarse y a emitir ronquidos cuyo efecto sería irreversible.
La Instrucción
Varios policías quedaron arrestados por lo que en principio se presentó como una «muerte dudosa». El juez de Instrucción de la ciudad de San Jorge, Eladio García, ordenó el traslado del cuerpo a la morgue del hospital Cullen, porque «presenta marcas en el cuello», según señaló en su momento.
García procesó finalmente a Acuña y sobreseyó al resto de los imputados, que nada tenían que ver en el crimen. Una vez en Sentencia, el juez Enrique Álvarez lo condenó -a instancias del fiscal José Luis Paz- a «prisión perpetua como autor penalmente responsable del delito de homicidio agravado por la calidad de sujeto activo».
La condena, que rondaría los 20 años de encierro, se debe a que Acuña abusó «de su cargo de miembro de la Fuerza de Seguridad Los Pumas de la Policía de la Provincia de Santa Fe», justificó el juez. Está claro que Acuña «lo trasladó desde el campo a la calle tirando de la cinta y produciendo el deceso minutos después», agregó Álvarez.
Dudas planteadas
En cuanto a las pruebas que lo señalan figuran las declaraciones de otros policías, que al llegar al lugar se encuentran con que Córdoba «tenía ceñido a su cuello una correa plástica de color rojo» con la que se ahorca.
La autopsia reveló que se trató de una «muerte violenta por compresión traumática del cuello por lazo». Y como si fuera poco, un informe del Instituto Médico Legal de Rosario concluye que «el cuadro pulmonar es compatible con asfixia».
Asimismo la defensa plantea «la duda entre homicidio o suicidio», a lo que el juez le responde que «es materialmente imposible que la propia víctima se «ahorque’ de la forma que se informa en el protocolo de autopsia».
Su abogado hace alusión a un «caño» encontrado en la zona, con el que cual el nieto del dueño del campo habría golpeado a Córdoba, pero «tampoco se probaron golpes» en la autopsia.
Para el magistrado «estamos ante la figura de homicidio agravado por la calidad del sujeto activo», dado que pertenecía a la fuerza de seguridad y estaba persiguiendo a un sospechoso, lo que se configura como un «abuso de la función» y actúa como agravante.
«Creo en su inocencia»
«Estamos impotentes sin saber qué hacer», contó el sobrino del ex policía Rubén Acuña. Walter Sandoval dijo que confía plenamente que su tío es inocente y que ninguno de los suyos se explica cómo pudo ocurrir una cosa semejante, sobre todo si se tiene en cuenta que «estaba pronto a jubilarse».
Los familiares dicen que Córdoba «murió de un golpe en la cabeza», pero el juez no admitió la versión apoyándose en las pruebas materiales reunidas en la causa.
«Creo en su inocencia» reiteró Sandoval, que cuando puede viaja a Santa Fe para visitar a su tío en el pabellón para policías de la cárcel de Las Flores. Además resaltó que quienes peor la están pasando son su esposa y sus tres hijas mujeres, que viven en Villa Ocampo y se les hace muy difícil ir a visitar a su marido y padre Rubén Acuña
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