
En el mediodía del martes 14 de octubre de 2025, se llevó a cabo la incineración de estupefacientes, drogas prohibidas y cigarrillos que ingresaron de contrabando, en el Crematorio del cementerio de Avellaneda, ante la vista atenta de más de dos centenares de personas; luego de la bienvenida emitida por el anfitrión intendente de la ciudad de Avellaneda, el C.P.N Gonzalo Braidot, se dirigió a los presentes, el juez federal, doctor Aldo Mario Aluralde; “Primeramente quiero agradecer a las autoridades provinciales presentes, en especial al señor gobernador de nuestra provincia invencible de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, a la vicegobernadora Gisela Scaglia, a los intendentes de Avellaneda y Reconquista, al fiscal federal, regional, presidentes comunales, miembros de los poderes legislativos, nacional, provincial, municipal, funcionarios, fuerzas de seguridad, al presidente de la cooperativa de servicios públicos y sociales de Avellaneda, que es quien nos está facilitando el horno para la incineración, y también obviamente a la prensa y al público en general”.
“Hoy vamos a incinerar veneno, según la definición de la Real Academia Española, es toda sustancia que introducida en un ser vivo es capaz de producir graves alteraciones orgánicas y emocionales, inclusive la muerte. Los hechos de tortura, descuartizamiento que nos han estremecido o que ha estremecido al país hace muy poco en Florencio Varela, demuestra a la sociedad la cara, la verdadera cara del narcotráfico, eso es el narcotráfico, no es progreso, no hay que relativizar la droga, la venta de droga”.
“No podemos aceptar a aquellos que habían apología del consumo de drogas; se acuerdan que decían que bueno, si te drogas, hacelo de a poco, como enseñaba el municipio de Morón, en Buenos Aires, como si drogarse de a poco, envenenarse de a poco, fuera bueno, éste es un mensaje para quienes hablan de liberalizar el narcotráfico, eso es el destino y cómo se resumen las cuestiones vinculadas al narcotráfico, en donde la persona adicta termina en el psiquiátrico, en la cárcel o muerta”.
“La cantidad de droga a incinerar, implicó impedir que ingresen a nuestras ciudades, 600.000 cigarrillos de marihuana, calculado en medio gramo cada uno, el llamado porro, para que tomemos conciencia de lo que hablamos, y 32.000 dosis umbrales de cocaína, calculado en 0,5 gramos cada una para una persona de más de 70 kilos. Es por eso que quien transporta la droga, transporta Veneno, y por ende quien esparce ese Veneno, quien la vende también y como he sostenido, el verdadero golpe al narcotráfico está en los bienes, y ahí vamos a la evaluación de esta droga”.
“Ésta droga puesta en aduana, conforme evaluación del ARCA, sin que llegue a destino en aduana, la marihuana alcanza un valor de 1.250.000 dólares, y en el caso de la cocaína, 276.552 dólares, más los cigarrillos, estamos hablando de una suma cercana de los 2 millones de dólares, que fueron sacados y que no se permitió que fuera mediante el lucro, volcados nuevamente en la actividad ilegal. Eso también es un golpe en los bienes del narcotráfico”.
“Esto también, señores y por otra parte, aprovecho la oportunidad, porque seguramente deben ser pocos los jueces que lo hicieron, para agradecer las herramientas que desde el año pasado, se nos están brindando en nuestra tarea diaria a través de leyes penales y procesales oportunas y necesarias, entre ellas, la adhesión a la desferalización, la subasta de bienes incautados al delito, el juicio por jurado que permite la participación ciudadana y de la sociedad verdadera destinataria al servicio de justicia, ficha limpia, control sobre el régimen carcelario, las leyes antimafia, y por supuesto también la savia reforma de nuestra constitución en la provincia de Santa Fe, que contempla finalmente en su artículo 31 el derecho de las víctimas y sus familiares, algo muy importante y que en su momento le había transmitido esa inquietud a la vicegobernadora Gosela Scaglia. Y bueno, en su nombre y en el de todos los que han participado en la convención constituyente, quiero agradecerle que se cumplió esto, las víctimas y la perspectiva de víctima contemplada en nuestra constitución provincional”.
“Ésto, ¿qué mensaje nos da? Que se acabaron las excusas para que esos jueces que solo protegen las garantías de los delincuentes, olvidando la de las víctimas, tal vez actúen así, porque una vez me lo han preguntado, porque nunca les ha tocado ser víctima. Agradezco también la ley de reiterancia a nivel nacional y el orgullo de haber sido el juzgado a mi cargo, el primero en todo el país, en aplicarla a cinco días de su promulgación, para proteger a la sociedad, porque la sociedad no tiene por qué pagar la lentitud de la justicia para llegar a una condena firme, para que recién se tenga en cuenta la reincidencia. Como contracara, estimo que también debe existir una carta de derechos de los ciudadanos frente a la justicia, dentro de una constante y profunda reforma judicial adaptada a los tiempos”.
“Los Jueces tenemos que tener una visión progresista, evolutiva, reformadora, adaptada a la realidad de la época y a los valores esenciales en vigor. Porque, pregunto, si permanecemos aislados, e inclusive indiferentes, a lo que la sociedad nos exige, la propia materia que administramos, y teniendo como destinatario justa y paradójicamente el derecho a la justicia, No queremos que la sociedad y la justicia se disocien, en este sentido, no podemos ser caros y además ineficientes. Coincido por eso, en una justicia proactiva, donde el magistrado sale de su despacho, puede explicar sus decisorios a la sociedad en un lenguaje claro, no buscando aprobación o justificación”.
“No es lo que se busca, sino para que se comprenda qué es lo que decidimos, porque cada cosa que yo decido en mi despacho impacta a la sociedad, no sólo a las partes. Si queda libre un narcotraficante, estoy dejando en la sociedad una persona que va a generar mayor daño. Y se va a sentir, y lo peor de todo, impune Y la impunidad, vaya si lo sabré, mata. Por último, los jueces al decidir no pueden ser complacientes, ni mucho menos actuar como amigos de los delincuentes. La justicia no puede ser frágil ni errática”.
Por último el juez Federal Aldo Mario Alurralde, manifestó, “La seguridad no se resuelve cambiando el rol entre víctima y victimario, haciendo que los delincuentes sean tratados como víctimas. Se resuelve con capacidad de gestión, con leyes bien pensadas, con firmeza y tolerancia cero en las decisiones judiciales. Nuevamente, muchas gracias por acompañarnos”, finalizó su discurso Claro, entendible, contundente; donde calificó a los estupefacientes, a las drogas prohibidas, como veneno que destruye la sociedad.




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