
A partir de la denuncia por amenazas a una joven mujer de Las Toscas, se pudo descubrir que un hombre que fue encontrado fallecido el 07 de agosto de 2025 en Tacuarendí, NO fue por muerte natural, sino que a Ernesto Orlando Ocampo lo asesinó Gustavo Berón de 23 años del Barrio Pueblo Nuevo de Las Toscas, eso ocurrió porque el médico policial que examinó el Óbito, el doctor Exequiel Caballo dictaminó muerte natural, cuando en realidad, el mismo Gustavo Berón le confesó a su pareja y a través de un mensaje de texto; “Si NO vuelves conmigo, te voy a matar como lo maté a Orlando Ocampo de Tacuarendí”; ese mal accionar del médico policial hizo que el asesino esté en libertad durante más de cuatro meses y vaya uno a saber si NO cometió otro delito similar o parecido.
A partir de tomar estado púbico éste suceso, el doctor Exequiel Caballo renunció a su puesto de Médico policial, pero, como sabemos que esto NO debe quedar así, comenzamos a investigar algunos hechos que hicieron mucho ruido, como por ejemplo la muerte de Juan Carlos “Cátulo” Castillo, donde el mismo médico, luego de examinar el óbito NO se dio cuenta que a castillo lo ultimaron también de un disparo de arma de fuego que ingresó por la cavidad bucal.
Ello reforzó la pasión periodística de investigar que poseo y en principio, desde que el doctor Caballo ingresó como perito médico policial, ya lo hizo de manera irregular, porque tenía tres cargos cuando la provincia establece, no más de 44 horas semanales, por ende tiene 24 horas en Guillermina, 24 horas en Florencia y 36 horas en la policía, el hombre estaba excedido de horas. Motivo por el cual ya empezó trabajando de manera incompatible, nunca nadie dijo nada de eso, ningún funcionario de salud dijo nada ante esta irregularidad.
Punto uno, el doctor Exequiel Caballo había rendido para un cargo en la jurisdicción de Las Toscas, por supuesto era el único que se presentó y había dos puestos, así que obviamente quedó por una cuestión de que no había otro y entró, NO sabemos cuál fue la calificación, porque nunca se publicó nada, ingresó y como estaba destinado en Las Toscas, no sé por qué motivo lo designaron a la URIX, unidad regional en Reconquista a que haga tareas de medicina legal.
Empezó a trabajar allá, un día a la semana y después empezó a venir para el norte departamental y claro, al tener otros trabajos, en muchas oportunidades, no fue siempre, pero cuando lo llamaban por teléfono a que venga y obviamente entre que no podía ir o ponían alguna excusa, hay veces que le tocaba estando de guardia, él llamaba al policía que estaba en el lugar del hecho y le decía que le muestre el cadáver a través de una video conferencia, después el doctor Caballo realizaba el informe y les manifestaba a los uniformados que levanten nomás el óbito, que le pidan a la cochería que lo levante, el después hacía el certificado defunción y obviamente hacía un informe médico legal de que el óbito correspondía a un caso de muerte de la que fuese, o sea, natural, de manera accidental, en la que fuese accidente de tránsito.
En reiteradas oportunidades, no tocó, NI se acercó a los cuerpos de los fallecidos, en los dos casos que hoy están siendo cuestionados, tanto en el asesinato de Juan Carlos Cátulo Castillo, donde NO colocó en el informe médico, que tenía un disparo de arma de fuego en la cavidad bucal, que después lo descubrieron en la autopsia, como en el caso de Ernesto Orlando Ocampo, donde informó que padeció Muerte natural, significa que NO lo revisó, por ende carece de credibilidad y de veracidad su punto de vista pericial, no lo revisó, no lo examinó, y si algo hay que tener en cuenta en ésta profesión muy especial, hay que ser extremadamente detallista en el ejercicio de esta profesión, que es donde la lesionología forma parte del punto inicial de la pericia médica legal o forense, uno no puede hacer lesionología a través de un teléfono.
Sin dudas que desde allí parten muchísimos errores que hoy tenemos que ver, lamentar y transparentar, más allá que éstas aclaraciones pueda llegar a caer mal a muchas personas, pero NO podemos dejar pasar, hacer la vista gorda, oídos sordos, porque NO coincido para nada, que la renuncia del médico policial, doctor Exequiel Caballo por un lado, tenga que ver con lo estrictamente salarial, ya que un médico policial está cobrando por mes, el sueldo de un suboficial policial sin jerarquía alguna, tampoco deseo hacer leña del árbol caído, pero si es por una cuestión salarial, que por supuesto que es algo importante, pero cuando vos tenés que hacer una pericia, la tenés que hacer, con pasión y con responsabilidad, y no tiene absolutamente nada que ver la cuestión salarial, porque si la cuestión salarial te pesa, tenés que renunciar a la policía y debe dedicarse al sector privado y seguramente va a recaudar mucho más ingreso económico, entonces uno supone que la queja es el recurso más fácil para tapar la inoperancia, para tapar la falta de preparación, en cuanto al saber, el deber y el proceder de un funcionario público, máxime cuando uno se desempeña como perito auxiliar de la justicia, me parece que es un área sumamente sensible en la sociedad, porque estamos hablando de que por la incompetencia de un joven profesional de la medicina, puede quedar en libertad o detenido una persona que haya cometido un ilícito.
Ahora pregunto; ¿Quién se hace cargo del dolor que significa para la familia de un fallecido, tener que enterarse después de cuatro o cinco meses que su ser querido NO falleció por muerte natural? Sino que un individuo le quitó la vida y el asesino está en libertad porque el médico policial hizo mal su trabajo; seguramente el estado, que en este caso somos todos los habitantes de la provincia, se tiene que hacer cargo de un resarcimiento para la familia y como le informamos a la sociedad sin herir susceptibilidades, lo cierto y lo concreto en éste caso, es que el médico no obró bien con su trabajo y aquí no existen cuestiones personales, aquí hubo y hay mala praxis, por ello yo me pongo siempre del lado de la víctima y siempre estoy afinando el umbral de observación, entendiendo que esto que depende de una información veraz, puede en definitiva tener el resultado de darle tranquilidad o justicia a una familia que está pidiendo por algo tan importante como la justicia y si no lo hago, se que puede quedar un margen de probabilidades que esa persona que haya cometido un hecho terrible a un familiar, quede en libertad como en el caso de Orlando Ocampo, con total impunidad por supuesto, así que le pido al ministerio público de la acusación que también baje muchísimo el umbral de observación y siempre priorice a las víctimas ante los atroces hechos que se cometen en estos pueblos,
No tenemos que dejar pasar como sociedad, donde debemos confiar en nuestros profesionales, en nuestros peritos, seguramente puede haber otro punto de vista en su accionar, pero en mi caso no me gustaría estar del lado de las víctimas y que me toquen este tipo de médicos irresponsables, inoperantes, así que es importante que la sociedad interprete que este pedido que hay que hacer a partir de ahora, tiene que ser con total responsabilidad y poner siempre el foco en estas cosas.

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