
Bruno Martínez escuchando el veredicto del jurado.
Alrededor de las 18;00 horas del jueves 11 de diciembre de 2025, en los Tribunales de Reconquista culminó el primer juicio por jurado popular del norte de Santa Fe con la condena a prisión perpetua de Bruno Luis Martínez de 24 años de edad, por el homicidio triplemente agravado de su hijastra Xiomara Ailén Vallejos de tres años de edad.
La niña murió en el hospital de Reconquista alrededor de las 23;00 horas del 09 de enero de 2024 a causa de múltiples golpes y lesiones atribuidas al joven, en un caso que conmocionó a toda la región.
El jurado, integrado por 12 vecinos, inició sus deliberaciones cerca de las 16:00 horas tras recibir las instrucciones de la jueza Claudia Bressan, quien presidió las audiencias desarrolladas en ese marco.
El veredicto se dio pasadas las 18:00, declarándolo culpable por unanimidad por «homicidio agravado por alevosía, ensañamiento y por haber sido cometido en perjuicio de una mujer en el contexto de violencia de género», delito que se reprocha con prisión perpetua.
La fiscal Georgina Díaz es quien representó al Ministerio Público de la Acusación, mientras que la querella estuvo a cargo del Estudio Degoumois. La defensora pública María Noel Severo asistió al acusado, quien nunca contrató abogado; ya se encontraba detenido desde el 9 de enero de 2024, fue imputado el 12 de enero y arribó al juicio en prisión preventiva.
EL HECHO
Para fundamentar la detención, la fiscal informó al juez que el día 8 de enero de 2024, entre las 08:00 y momentos antes de las 13:00 h, en el interior de una habitación de la vivienda ubicada en la manzana 4, lote 23 del Asentamiento Oeste del Barrio Virgen de Guadalupe, golpeó a la niña de forma violenta, aumentando deliberadamente el dolor, actuando sobre seguro frente al estado de indefensión que la minoridad genera, y dentro del contexto de dominación sobre su hijastra de 3 años de edad, a quien le provocó traumatismo de cráneo grave, lo que le produjo su fallecimiento entre las 22:30 y las 23:00 h del 9 de enero de 2024.
También la fiscal dio cuenta de cómo se inició la investigación, la que comenzó a raíz del ingreso en la Guardia del Hospital de Reconquista de la niña Xiomara, siendo las 13:00 h del 8 de enero de 2024. Fue recibida por la médica de turno, quien manifestó que la niña ingresó en los brazos de la enfermera del Centro de Atención Primaria de la Salud, CAPS, del Barrio Itatí.
En el examen físico constataron pérdida de conocimiento con el cuerpo en decorticación, concentración muscular, pupilas midriáticas, hematomas en toda la región parcial, nuevos, recientes y viejos, encéfalo hematoma en región lateral derecha, herida cortante de vieja data en el labio superior, hematoma en ambas piernas en fase de agonización, con signos vitales disminuidos, por lo que le colocaron oxígeno, le pusieron una vía y llamaron al terapista.
Refirió la fiscal que la madre de la víctima sindicó como autor de las lesiones a su pareja, Bruno Martínez. Indicó que el padrastro le pegó varias veces a la niña y también a su otra hija de 7 años. También dijo que la llevó al CIC (Centro de Integración Comunitaria) porque Xiomara se cayó al piso y empezó a convulsionar.
Luego del ingreso de la niña al Hospital, inmediatamente tomó intervención la Agencia de Trata de Personas de Reconquista, que entrevistó a la madre de la niña, quien relató que ella había salido con su otra hija de 7 años y había dejado a Xiomara con su suegra Cuca, pero que también estaba Bruno; y cuando regresó, siendo a las 10.30, Xiomara estaba cagada. Lo llamó a Bruno para que le ponga una crema en los golpes y Xiomara lloraba, por lo que Bruno le pegaba puñetes por la cabecita hasta que se desvaneció. Reveló que Bruno era agresivo con Xiomara, a él le molestaba que se haga caca o pichi encima o que llore, le decía que pida para ir al baño. Le pegaba con la mano abierta por todo el cuerpo, por la cabeza, por la espalda, por la cara. «Yo tenía miedo», él siempre me amenazaba, me decía que me iba a pegar a mí y que a xxx (la otra nena), la iba a dejar como a Xiomara.
A Bruno le molestaba que Xiomara se haga caca o pichi encima, o que llore. Le pegaba con la mano abierta por todo el cuerpo, por la cabeza, por la espalda, por la cara. Yo tenía miedo, él siempre me amenazaba, me decía que me iba a pegar a mí y que a xxx (la otra nena), que la iba a dejar como a Xiomara.
Contó que su relación con Bruno comenzó cuando Xiomara tenía un año y que empezó a pegarle 15 días antes de la muerte, aproximadamente entre el 23 y 24 de diciembre del 2023.
La abuela materna de las niñas, a quien luego del homicidio le dejaron al cuidado la nena de 7 años, manifestó que la niña le contó que Bruno le apretaba el cuello, le pisaba la piernita y le daba de comer en el suelo como al perro. No quería que la mamá le dé la teta.
Bruno le apretaba el cuello, le pisaba la piernita y le daba de comer en el suelo como al perro. No quería que la mamá le dé la teta.
Amplió la fiscal informando que el médico del Hospital Reconquista (Dr. Arias) expresó que la niña ingresó en estado crítico, con alto riesgo de vida por lesiones múltiples localizadas en cráneo, región frontal, temporal, bilateral, ambos pabellones auriculares, lesiones de equimosis bilateral, signo de ojo mapache. Lesión eritematosa, descamativa sobre el labio superior, múltiples hematomas en ambos hombros, tórax, caderas y región dorso lumbar, lesiones de tipo quemaduras en rodilla izquierda y tobillo del mismo lado.
El mismo día que la niña fue ingresada de urgencia al Hospital (8 enero) se le practicó una cirugía y volvió a terapia intensiva de niños en grave estado, donde continuó en asistencia respiratoria mecánica con soporte por drogas. Recibió el cuidado necesario para el tipo de patología y falleció el día siguiente.
El 10 de enero se realizó la autopsia, cuya conclusión preliminar del médico legal es que, probablemente, la muerte de Xiomara se habría producido por traumatismo de cráneo grave, originado por o contra un elemento de superficie dura.
Luego de dar cuenta el hecho y las circunstancias, la fiscal lo calificó como «Homicidio Triplemente Agravado, por ensañamiento, alevosía y por ser la víctima una mujer y el hecho perpetrado por un hombre mediante violencia de género en calidad de autor», según artículos 45, 80, inciso 2 y 11 del Código Penal Argentino.
Bruno Martínez vivía con su pareja y las nenas de ella (de 3 y 7 años) en el Asentamiento Oeste del Barrio Virgen de Guadalupe. Dijo ser ladrillero.
En la audiencia de medidas cautelares, la fiscal Díaz solicito la prisión preventiva sin plazos, dando cuenta que se encuentran reunidos los elementos de convicción suficientes para sostener en este momento la probable autoría y participación punible de Martínez, por lo que dijo la madre de la niña, la abuela materna; y por lo que declaró la madre del imputado, quien dijo que en algunas ocasiones escuchó que Bruno golpeaba a las nenas, le gritaba cosas y por ahí se escuchaban «como chirlos que le daban, a veces mi hijo Bruno y otras veces la chica María» (madre de la víctima).
También informó la representante del MPA que cuenta con testimonios de vecinos, que dan cuenta en la situación en la que vivían la víctima junto a su madre y la nena de 7 años; tiene la historia clínica de la víctima, que contiene el registro de diagnóstico por imagen y soporte tecnológico con las imágenes grabadas en el Hospital y el procedimiento de autopsia que acredita la causa de muerte que coincide con el modo descripto por la madre de la víctima.
Para justificar la prisión preventiva solicitada, refirió la Dra. Díaz a que existen riesgos procesales, tanto el peligro de fuga como de entorpecimiento probatorio. Refirió que el imputado no tiene ni arraigo familiar, ni arraigo laboral.
En cuanto al entorpecimiento probatorio, mencionó que la familia es conocida en el barrio por tener comportamientos violentos. «La libertad de Martínez pone en riesgo las diligencias solicitadas y en ejecución. Podría influenciar sobre los testigos, más que nada por el temor».
Pidió al juez que tenga en cuenta la importancia del daño a resarcir. Estamos ante la pérdida de la vida de una niña de 3 años y también ante un daño muy grande hacia su mamá, que ha perdido la hija de tres años; y que la otra niña también resulta, de acuerdo con el informe de la psicóloga policial, con daños indirectos por toda esta situación. También reprochó el comportamiento del imputado, que le negó los primeros auxilios a la niña y no demostró preocupación alguna.
El imputado le negó los primeros auxilios a la niña y no demostró preocupación alguna.
SIN DENUNCIA PREVIA
Tanto la delegada de Niñez, Adolescencia y Familia de Reconquista, Cynthia Pellegrini, como la directora municipal de Desarrollo Social, Leticia Monjes, confirmaron a ReconquistaHOY que no hubo denuncia previa alguna que refiera a la vulnerabilidad de la menor. La intervención oficial comenzó luego de que recibieran el aviso desde el hospital, a las 13:40 horas del lunes 8 de enero de 2024, cuando Xiomara fue ingresada de urgencia, gravemente lesionada.
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