
Mariana Cantero y Dylan Cantero, hijos del fundador de Los Monos. Quedaron imputados como responsables de una red de venta de drogas que operaba en distintos barrios de Rosario.
Dylan Cantero, de 22 años de edad y su hermana Mariana Leonela “Chuky” Cantero, hijos de Máximo Ariel “Viejo” Cantero —fundador de la organización criminal Los Monos—, quedaron en prisión preventiva tras ser imputados como responsables de una red de venta de drogas que operaba en distintos puntos de Rosario. La resolución fue dictada por el juez penal Rodrigo Santana, quien además autorizó el derrumbe de un inmueble señalado como centro de guarda y fraccionamiento de estupefacientes.
La causa está en manos del fiscal de Microtráfico César Pierantoni y abarca hechos registrados entre marzo y septiembre de 2025 en los barrios Las Flores, La Granada y sectores de la zona oeste. Dylan fue atacado por primea vez el 15 de octubre cuando recibió un tiro en una pierna, mientrasel segudno hecho tuvo lugar el 17 de noviembre cuando fue atacado en inmediaciones de su domicilio de Caña de Ámbar al 1800, en el que recibió dos disparos en el abdomen, uno en una muñeca y otro en una rodilla. En ese ataque, también fueron lesionadas sus sobrinas de 12 años y 1 año y 8 meses, quienes fueron asistidas en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde ingresaron fuera de peligro.
El proceso se inició luego de una serie de allanamientos realizados el 25 de septiembre, cuando personal de la Policía Federal ingresó a un domicilio de pasaje 528 al 6400. Allí secuestraron 1,9 kilos de marihuana compacta, 776 gramos de cocaína, cartuchos de distintos calibres, un teléfono celular, elementos para portar armas, una camioneta Toyota Hilux y dos motocicletas. Ese inmueble había sido señalado como lugar de fraccionamiento y acopio de droga. Según la investigación, desde allí se abastecía a tres puntos de venta ubicados en Siracusa al 1100, Ulises entre Siracusa y Platón, y San Martín y Terraplén, donde se desarrollaba la operatoria de narcomenudeo.
La imputación sostiene que Dylan y Mariana coordinaban las tareas de este circuito barrial, mientras otras personas cumplían funciones específicas en la cadena. Entre ellas se menciona a Sebastián Reyna, primo de los Cantero, y a Luzmila Barrias, señalados como responsables del vínculo cotidiano con los puntos de venta. Por su presunta participación, Barrias quedó en prisión preventiva hasta mayo de 2026, mientras Reyna recuperó la libertad al pagar una caución y aceptar reglas de conducta, entre ellas no acercarse a los lugares investigados ni contactarse con los coimputados.
Otro de los procedimientos relevantes ocurrió el 28 de noviembre, cuando agentes federales hallaron una pistola Bersa calibre 9 milimetros con numeración limada durante un allanamiento en calle 521 al 6800. Por ese hecho fue imputada Maia A., quien también enfrenta cargos por encubrimiento. El juez dispuso para ella prisión preventiva domiciliaria, con tobillera electrónica y restricción de acceso a dispositivos electrónicos.
La detención de Dylan se produjo en circunstancias particulares. El joven había estado internado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) tras sobrevivir a un ataque a balazos ocurrido en barrio La Granada. Ese episodio replicó la agresión sufrida un mes antes en el mismo sector, cuando también resultaron heridos integrantes de su familia. Tras recibir el alta médica, fue trasladado directamente a audiencia imputativa. Según fuentes policiales, los ataques se enmarcan en un proceso de reacomodamiento violento de organizaciones delictivas que disputan el control territorial, entre ellas un grupo denominado Los Menores, surgido en la zona noroeste y con expansión hacia distintos barrios de Rosario.
En el fuero federal, Mariana Cantero ya había recibido en mayo de 2024 una condena a cuatro años y tres meses de prisión por comercialización de estupefacientes. Además, en diciembre de ese mismo año, un procedimiento de la Policía de Investigaciones en Caña de Ámbar al 1700 —domicilio vinculado a Dylan— derivó en el secuestro de otros dos kilos de marihuana y 450 gramos de cocaína. A raíz de ese expediente, cumplía arresto domiciliario al momento de los hechos investigados ahora.
Dylan, por su parte, había recuperado la libertad a finales de 2024 luego de cumplir una pena de tres años de prisión efectiva impuesta en un juicio abreviado por integrar una asociación ilícita encabezada por su sobrino Luciano “Lucho” Cantero. También acumulaba antecedentes en el fuero de menores por tenencia de armas y encubrimiento. Su nombre fue mencionado además en amenazas públicas adjudicadas a grupos rivales que, durante 2025, colocaron lienzo con mensajes intimidatorios en escuelas y locales de la zona sur.
Durante la audiencia, las defensas plantearon la incompetencia de la justicia provincial, al considerar que la cantidad de droga secuestrada y la falta de fraccionamiento previo correspondían al fuero federal. El juez Santana rechazó el planteo y dictó prisión preventiva efectiva para Dylan y Mariana por el plazo de ley. También dispuso comunicar la situación de Mariana a la autoridad federal, dado que ya estaba bajo supervisión por una causa anterior.
La resolución incluyó el aval al derrumbe del inmueble de pasaje 528 al 6400, entendido como un espacio que facilitaba la continuidad delictiva por su rol dentro del circuito investigado. Con esas medidas, la causa seguirá su curso mientras avanzan las pericias sobre los teléfonos y elementos secuestrados, que podrían aportar información adicional sobre la estructura investigada en un contexto de fuerte tensión territorial en el sur rosarino.
La trayectoria penal de Dylan Cantero se extendió desde la adolescencia, marcada por reiteradas intervenciones policiales y expedientes acumulados en el fuero de menores. Fue detenido por primera vez siendo aún menor por portación de armas, situación que se repitió en varios episodios, entre ellos el de marzo de 2021, cuando lo trasladaron con una pistola y una importante suma de dinero. Otro hecho recordado ocurrió en enero de 2022, cuando fue sorprendido circulando a caballo por barrio Las Flores con armas de fuego, escena que derivó en una causa por tenencia ilegítima. También había sido mencionado en un procedimiento de 2019, cuando se le adjudicó la posesión de una pistola 9 mm arrojada desde un vehículo en el que se desplazaba. Su detención más significativa llegó en septiembre de 2022, cuando intentó huir por los techos de La Granada con una ametralladora en plena investigación sobre un desprendimiento de Los Monos liderado por su sobrino Lucho Cantero. Ese episodio lo condujo al juicio abreviado que, en diciembre de 2023, terminó con una condena a tres años de prisión efectiva. Desde su liberación en 2024, su nombre volvió a aparecer en diversos conflictos territoriales y en amenazas atribuidas a grupos rivales, en un escenario de permanente disputa por el control del sur rosarino.
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