Escalofriante relato de Vallejos, cuenta cómo y porque asesino a Roberto Monje de 28 puñaladas.

«Roberto Monje asesinado a puñaladas por Carlos Vallejos»

Carlos José Vallejos de 21 años de edad, imputado con prisión preventiva por haber asesinado a Roberto Monje, pidió hacer uso de su derecho a prestar declaración en el marco de la causa penal a la que está sometido, y dijo:

«Voy a empezar a contar como llegamos a tener trato con Monje, y como yo termine en su casa. Yo hacía, tenía mi comida, mis pedidos en mi casa con mi familia, repartía lo que es empanadas, hamburguesas, me dedicaba a eso, una forma de rebuscarme, mediante a lo que tenía que rebuscarme para hacer algo.

Siempre me fijaba en las personas que vivían solas o que trabajan porque no tienen tiempo para cocinar. Y así un día común y corriente me iba haciendo pedido por la calle, me acuerdo vendía una docena de empanada y me acuerdo que salió Monje, y yo ya lo conocía por Valy, por su trabajo, siempre era una persona amable, nunca pensé que iba a pasar lo que paso.

Cuestión que me compró dos docenas de empanadas, pan y postre, le golpee la puerta salió y me atendió re bien, me dijo que a la noche le lleve un pedido, se lo volví a llevar, y así fue como nos empezamos hablar, tenía mi número y como siempre trabajaba me dijo que si podía ser rutinario, que no tenía tiempo, yo no tuve drama y le empecé a llevar. Un día común y corriente, me atendió afuera y me dijo si quería pasar, que me invitaba a una cerveza. Como yo estaba haciéndole el favor de llevarle la comida y no tenía tiempo, quería honrarme más que nada.

Cuando me invito a pasar yo accedí, y la misma porción de canelones que yo le había llevado, me invitó a comer, yo no tuve problemas, accedí, lo veía como una persona amable, no lo juzgaba por lo que era más allá de todo eso. En un momento que estábamos compartiendo la sobremesa, cuando recién nos estábamos conociendo, tomando una cerveza, me dijo que si quería tener relaciones. Yo no accedí en ningún momento, me despedí y me fui para mi casa. Era un día común y corriente.

Seguía vendiendo y me seguía comprando, yo no pensé que iba a llegar más allá de eso. Me seguía pidiendo y yo le seguía llevando los pedidos como siempre, hasta que después de dos semanas de lo ocurrido, una noche de sábado, me vuelve a pedir lo mismo, una docena de canelones de carne o pollo, pan y postre, y se lo llevé. Yo me acuerdo que estaba haciendo mis comidas caseras con mi mamá. Yo manejaba la moto de ella o sino en mi bici, tenía una SLP, y el ultimo pedido creó que era el de él, ya había llevado unos cinco y me quedé ahí, ya estaba cerrando la puerta y me dice: ¿querés tomar una cerveza?, y yo con respeto, como siempre, accedí.

 Estábamos comiendo y terminamos de tomar la cerveza, a lo cual me había dicho lo mismo nuevamente, no quise acceder porque yo tenía mujer y todo eso, pero no supo entender. Se ve que él quería empezar una amistad de relación, y esa misma noche, cuando terminamos de comer, me había pedido lo mismo, me ofreció otra vez plata, pero yo le dije que no, que no estaba interesado. Y me acuerdo que yo en un momento cuando termine de tomar la cerveza, no sé si le había puesto algo, pero yo me dormí, me quede dormido sobre la mesa, y cuando me levante estaba en la cama.

 No sé lo que estará pensando la mamá que está escuchando, pero no estoy en condiciones de mentir, yo pase por algo que creo yo que no le hubiese gustado a nadie, por eso a veces es difícil expresarme. Porque estoy arrepentido de lo que hice, le pido disculpa, no quise causar lo que hice, pero me dio bronca porque me levanté y estaba atado a la cama, nunca entendí cómo por una cerveza allá terminado todo así, porque estábamos comiendo de lo más bien y cuando me pasó, me levanté atado en la cama. Tenía bronca, impotencia. Me acuerdo que tenía una túnica negra y en la mano un cuchillo y un tenedor. En ese momento no recordaba nada porque me levante dormido, y habrán pasado dos horas o tres, y me acuerdo que tenía una música de fondo, yo le decía que por favor me desate, que yo quería hablar con él, porque no sabía porque estaba haciendo eso, y me dijo que yo iba a ser de él, y de nadie más, que siempre le llame la atención, que si no era por las buenas iba a ser por las malas.

 No sabía qué decirle, le decía que me desate, que yo no iba a hacerle nada, que íbamos a hablar, y no me quería desatar. Me tuvo fácilmente media hora atado. Cuando me desató después de un rato que me estuvo conversando en la cama, que me dijo que quería tener algo conmigo, que ésto y que otro. En un momento hubo una discusión porque yo le dije: -cómo me vas a atar, si estuvimos de lo más bien, compartiendo, comiendo. Qué intenciones tenía, yo no sabía, pero cuando me desató, que yo estaba en la cama, desnudo, me vestí y empezamos a pelear. La discusión llegó hasta la cocina, y ahí estaba el cuchillo arriba de la mesa y por la discusión se me fue la mano, se me fue la mano porque la primera puñalada se la di en el cuello, por la bronca y la impotencia que tenía por lo que había pasado. No sé si tenía algo la cerveza, o que, terminamos hasta el baño, peleando, discutiendo. No tengo más nada que decir».

Vallejos aceptó responder preguntas, y comenzó su defensor, el abogado Raúl Elías, quien le pidió que cuente la edad que tenía cuando ocurrió el hecho. -«Tenía 19 años», respondió.

Luego su defensor le pidió que le cuente al tribunal y a todos los presentes en la audiencia, cómo fue su infancia, quienes son sus padres, como lo criaron, qué educación tiene, qué hizo «para rebuscarse», si Tuvo o tiene pareja e hijos, a lo que respondió que tiene «una beba que tiene un año y ocho meses».

Recordó que «cuando era chico, mi madre me dio en adopción» a la persona que desde entonces considera su madre; y aseguró que «nunca tuve el cariño y el abrazo de un padre, capaz por eso me refugié en la droga, en la calle».

Señaló que «mi mamá siempre me hablaba bien, pero yo a raíz de la vida, tomé malas decisiones, tomé mal camino, no supe escoger, y hoy en día me doy cuenta y… bueno ya está, voy a tratar de seguir viviendo la vida».

Contó que estudió hasta primer año y que «si no hubiese sido por mi madre, no lo hubiese hecho».

Informó que «durante dos años» fue pareja de Antonela, y que igualmente, «siempre estuve en la calle, robaba, no porque pasaba hambre, sino porque elegí la calle, y a raíz de todo eso conocí a esta chica que, cuando me enteré que iba a ser papá, me quise poner las pilas, estudiar, busqué trabajo para ganarme el día a día dignamente vendiendo empanadas para no salir más a robar y dar un buen ejemplo de ser padre, pero bueno, son cosas de la vida, a veces tenemos que tomar decisiones. Más que nada le quiero pedir disculpas a los padres por todo el dolor y la tristeza que les habré causado. Espero que en algún momento Dios habrá su corazón y sepan perdonarme».

Respondió que al momento del crimen vivía «juntado con Antonela», quien es la mamá de su hijo.

Respuestas a las preguntas del fiscal

Le respondió que a la casa donde cometió el crimen ingresó «entre las 18:30 y las 19:00 horas»; y que Monjes lo ató a la cama «entre las 20 y las 21 horas, cuando terminamos de comer»; y que se fue del domicilio de calle Ludueña, «a las 05:00 horas» de la madrugada llevándose algunas cosas, lo que dejó en su casa, «en el lugar donde lo encontraron». Respondió que no se deshizo de nada.

Añadió que la puñalada en el cuello se la aplicó «dos o tres minutos después de la discusión. Yo le había dicho por qué había hecho eso, por qué me ató, y me dijo que yo iba a ser de él, sino era por las buenas, iba a ser por las malas».

Indicó que lo ató «con sábanas, y tenía algo más, no sé si era una soga o qué. Yo estaba todo envuelto, con una sábana atado, y a las piernas no las podía mover». No recordó el color ni de la soga ni de la sábana.

Respondió que no recordaba cuántas puñaladas le aplicó. «En su momento pensé que le había dado 10, pero después vi los papeles que decían 23 o 27».

¿A tu criterio, eso puede ser?, le preguntó el fiscal, a lo que respondió: «No, pero si está escrito, todo pasó rápido».

Preguntado qué hizo desde que lo apuñaló a Monje hasta que se fue de la casa, a las 05:00 am, respondió: «Me quedé pensando, recorrí la casa».

Añadió que después «Me pegue un baño porque tenía sangre por todo el cuerpo, y agarré una ropa de Monje que tenía ahí y me la puse, y después lo lleve a él a la ducha».

Señaló que después lo envolvió con una frazada porque le dijo que tenía frío, «estaba tirado, agonizando»; y más tarde se dio cuenta que lo había matado, pero «reaccioné tarde por la impotencia que tenía».

No supo decir qué pasó con la túnica negra y con el cuchillo, pero cree que se la sacó la policía al allanar su casa. Informó que Monje le había regalado un reloj aproximadamente una semana antes de matarlo, y que tras el crimen se llevó «una remera, un pantalón y una zapatilla», porque la ropa que él tenía puesta «estaba llena de sangre».

Aseguró que no tuvieron relaciones sexuales. Solo dijo «No» como respuesta.

Reveló que del crimen solo le contó a su mamá.

Preguntas de los querellantes

Vallejos respondió que conocía a Monjes desde el año 2020, desde «unos cuatro meses antes» de matarlo.

Eran tiempos de movilidad restringida por la pandemia, por eso dijo que el mayor tiempo lo pasó en casa de su novia, con quien estaba «juntado».

Respondió que Monjes no le hizo ningún otro regalo; y que aceptó el reloj «por cariño, por respeto más que nada, porque siempre nos sentábamos a compartir la mesa, y más allá de eso, no ocurrió nada. Yo lo conocí a Monje de toda mi vida, ya de chiquito, cuando el empezó a trabajar en Valy, yo me acuerdo que iba y él me atendía porque trabajaba en el mostrador».

Cuando la querella le preguntó si en algún momento pensó en llamar al 107, o pedir ayuda, respondió: «No, incluso yo sabía dónde vivía, no quise recurrir a nadie, me encerré en mi propio pensamiento».

-No pensó en buscar ayuda médica?.

– «No».

-¿Usted se llevó preservativos del lugar?.

-«No, porque cuando me saqué la ropa quedó ahí.

-¿Quedó el preservativo?.

-«No me acuerdo».

-¿Y para qué pensaba que era ese preservativo si no había mantenido relaciones sexuales, por qué se llevó el preservativo?.

Respondió que era para mantener relaciones sexuales con su pareja que en esos días estaba internada en el Hospital, y así se cuidaban.

Para permanecer dentro del hospital, dijo que se escondía en el baño, y que más de una vez lo descubrieron y le decían: –«¡Otra vez Vallejos!. ¡Tenés que salir!».

Sostuvo que el preservativo que se llevó de la casa de Monje «era mío».

Sobre su versión de que Monjes lo mantuvo atado a la cama, dijo que él permanecía con la ropa puesta, pero quien estaba desnudo era el dueño de casa, solo con la túnica negra puesta.

Vallejos participó de la audiencia vía internet desde la Cárcel de Las Flores, donde cumple la prisión preventiva por el homicidio de Roberto Monje, ocurrido el viernes 12 de junio de 2020, en la casa que su víctima alquilaba en calle Ludueña 1020, entre Iriondo y General López.

El abogado defensor solicitó la audiencia para que el imputado brinde su versión de los hechos, y así ocurrió.

El fiscal del caso es el Dr. Alejandro Rodríguez, defiende el abogado particular Raúl Elías, por la querella en representación de la familia de la víctima trabajan las abogadas del Centro de Atención Judicial (CAJ),  Mariana Cisera y Maria Laura Tallier; y el juez penal de la audiencia fue el Dr. Gonzalo Basualdo.

 

 

Compruebe también

Un hombre de aproximadamente 50 años con COVID positivo en Las Toscas.

Un hombre de aproximadamente 50 años con COVID positivo en Las Toscas.

La Región de Salud Reconquista informa a la población que el lunes 29 de noviembre …

Perotti y Lagna ratifican y profundizan el rumbo de continuar con los delitos, desde el estado. “Se habrán equivocado; NO?”.

Perotti y Lagna ratifican y profundizan el rumbo de continuar con los delitos, desde el estado. “Se habrán equivocado; NO?”.

El gobernador y el ministro de Seguridad reafirmaron el compromiso de sumar más presencia policial …

DEJANOS TU COMENTARIO